En las fechas quedan grabados los momentos más importantes de una vida. El 29 de mayo de 1920, un joven nacido en Concesio en 1897 —un pequeño pueblo de la provincia de Brescia (Italia)— recibe la ordenación sacerdotal. Se llama Giovanni Battista Montini y es elegido Papa el 21 de junio de 1963. Fallecido la tarde del 6 de agosto de 1978, en la residencia de Castel Gandolfo, es proclamado santo por el papa Francisco el 14 de octubre de 2018.
Memoria litúrgica de San Pablo VI
La Iglesia celebra la memoria litúrgica de San Pablo VI el 29 de mayo. Se eligió este día, el mismo de su ordenación presbiteral en 1920, porque el 6 de agosto, fecha de su muerte, es la fiesta de la Transfiguración del Señor. El 29 de mayo, pues, aquel joven de Brescia es ordenado sacerdote en la catedral de Brescia por el obispo Giacinto Gaggia y celebra su primera misa en el Santuario delle Grazie de la ciudad lombarda. En 1931, don Giovanni Battista Montini escribe en los «Apuntes» para los Ejercicios espirituales en Montecassino: «Tendré a la Iglesia como madre de caridad: su Liturgia será la regla preferida para mi espiritualidad religiosa».
La elección al trono de Pedro
El papa Montini, 262.º sucesor de San Pedro, dedica su vida al servicio de la Iglesia y de la humanidad. Ingresó en la Secretaría de Estado el 24 de octubre de 1924 y, durante la Segunda Guerra Mundial, se comprometió a buscar refugio para los judíos perseguidos y los refugiados. En 1958 es elevado a la dignidad cardenalicia por San Juan XXIII. El día de su elección al trono pontificio, en 1963, elige el nombre de Pablo, con una clara referencia al apóstol evangelizador.
Peregrinación a Tierra Santa
El papa Pablo VI es el primer pontífice de la historia en tomar un avión para realizar una peregrinación apostólica. Es el 4 de enero de 1964 y, al partir de Roma para la peregrinación a Tierra Santa, pronuncia estas palabras:
“Se ha dicho justamente que el sucesor del primero de los Apóstoles retorna, tras veinte siglos de historia, allá de donde Pedro salió llevando el mensaje cristiano. Y de hecho quiere ser nuestro retorno a la cuna del cristianismo, donde el grano de mostaza de la parábola evangélica echó las primeras raíces extendiéndose como árbol frondoso que ya cubre con su sombra todo el mundo (Mt 13, 31), una visita de oración a los lugares santificados por la Vida, Pasión y Resurrección de Nuestro Señor”

La visita a las Naciones Unidas
El 4 de octubre de 1965, la voz de un Pontífice se eleva por primera vez desde la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. El papa Pablo VI invoca la paz. Sus palabras quedan grabadas en la historia y resuenan, también y sobre todo, en nuestro tiempo
…¡No más unos contra otros, no más, nunca más! Con este fin, principalmente, surgió la Organización de las Naciones Unidas; ¡contra la guerra y por la paz! (…) Basta recordar que la sangre de millones de hombres y los innumerables y inauditos sufrimientos, las matanzas inútiles y las ruinas formidables sancionan el pacto que os une, con un juramento que debe cambiar la historia futura del mundo: ¡nunca más la guerra, nunca más la guerra! ¡La paz, la paz debe guiar el destino de los pueblos y de toda la humanidad!
FUENTE VATICAN NEWS