El Airbus A321 de Air France que transportaba al Papa, su séquito y representantes de los medios de comunicación aterrizó a las 20:53 en el aeropuerto de Fiumicino, en Roma. Tras la despedida del presidente Macron en el aeropuerto de Metz-Nancy-Lorena, León XIV partió a las 19:33. Durante el vuelo, ofreció la tradicional rueda de prensa, respondiendo a las preguntas de algunos de los 80 periodistas que viajaban con él. Regresó al Vaticano, no al Castillo Gandolfo.
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León XIV regresó a Roma desde Francia al finalizar su quinto viaje apostólico. A las 20:53, el Airbus A321 de Air France que transportaba al Papa, su séquito y representantes de los medios de comunicación aterrizó en el Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci-Fiumicino de Roma. El vuelo papal había partido de Francia desde el Aeropuerto de Metz-Nancy-Lorena a las 19:33. Se celebró la tradicional rueda de prensa a bordo para hacer un balance del viaje. Tras aterrizar en la capital, el Pontífice regresó al Palacio Apostólico del Vaticano, en lugar de dirigirse al Castillo Gandolfo, como suele hacer los lunes por la noche.
La ceremonia de despedida junto a Macron
En el aeropuerto de Metz, el Papa fue despedido por el presidente francés Emmanuel Macron. Tras intercambiar palabras sobre la belleza de la catedral gótica de la ciudad, el Papa y el presidente mantuvieron una conversación privada de aproximadamente 30 minutos, sin previo aviso, dentro del aeropuerto. Juntos participaron en la breve ceremonia de despedida, que incluyó himnos, honores militares y saludos de sus respectivas delegaciones oficiales. Posteriormente, Macron acompañó, junto a la Primera Dama, a León hasta la escalinata para una despedida final y cordial.

El Papa junto al presidente y la Prtimera Dama de Francia (@Vatican Media)
El cuarto y último día del viaje del Papa
El cuarto y último día del Papa León XIV en Francia, tras su llegada desde Lourdes, estuvo marcado por tres citas oficiales en Metz, una ciudad fronteriza situada a 55 kilómetros de la frontera con Luxemburgo, cuyo pasado fue objeto de disputa entre Francia y Alemania, y que no pasó definitivamente a estar bajo control francés hasta 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Primera parada: el encuentro interreligioso
En primer lugar, el encuentro interreligioso en el Centro de Congresos Robert Schuman de Metz, en el que León XIV recordó que es una profanación invocar el nombre de Dios para legitimar la violencia, y recordó que “la grandeza de una civilización no se mide por sus éxitos materiales, sino por la forma en que rodea, protege y enaltece a la persona humana”.
El evento en memoria de Schuman
Posteriormente, en el mismo Centro de Congresos dedicado a uno de los padres fundadores de la Unión Europea, el Papa presidió el acto “En las raíces de Europa por la paz y la unidad” y denunció la “matanza sin sentido” que cobra innumerables víctimas cada día, haciendo un llamamiento a la “valentía en la negociación” y exhortando a realizar “esfuerzos creativos por la paz mundial”.
Misa en la Catedral de San Esteban
Finalmente, por la tarde, tuvo lugar la Misa en la espléndida Catedral gótica de San Esteban en Metz, el último acto de su viaje. En su homilía, León XIV recordó la contribución del monacato y la Regla de los Canónigos de San Crodegango de Metz a la construcción de los fundamentos morales del mundo en que vivimos, como el carácter sagrado e inviolable de la vida humana, la atención a los pobres y la acogida a los extranjeros. Subrayó que el futuro de Europa no reside en la uniformidad, sino en la armonía de la diversidad. En su improvisada acción de gracias al final de la celebración, el Pontífice nos exhortó a seguir caminando juntos, unidos en la Santa Madre Iglesia, para la gloria de Dios y al servicio de su Reino de amor, justicia y paz.

Un momento de la ceremonia de despedida junto al avión (@Vatican Media)