“Estos símbolos nos ayudan también a seguir viviendo nuestra vida a pesar del dolor, de las dificultades, de los desafíos, buscando la presencia de Dios entre nosotros y recibiendo del Señor la fuerza, la valentía de vivir nuestra fe, de proclamar nuestra fe en Jesucristo que nos ha dado la vida”, lo dijo el Papa León XIV este 7 de noviembre, al saludar a los fieles y peregrinos que se congregaron en la plaza exterior de la basílica catedral de Paysandú, dedicado a Nuestra Señora del Rosario y san Benito de Palermo, tras concluir la celebración de la primera Misa en América Latina como Obispo de Roma.
Ser constructores de puentes
Después de presidir la Santa Misa en el parque “París Londres” de Paysandú, en la segunda jornada de visita apostólica a Uruguay, el Santo Padre se traslado hasta la basílica de Nuestra Señora del Rosario para un momento de oración. A los más de miles de fieles que se congregaron en la plaza exterior de la basílica el Pontífice les agradeció por la acogida que le brindaron a su llegada y les recordó que en su homilia había hablado de “tres símbolos, tres expresiones que expresan muy bien parte de la vida, parte de nuestra vida cristiana”. Y refiriéndose al primer símbolo los invito a ser constructores de puentes.
“Como aquí tienen ustedes este puente que une países, tenemos que construir puentes que unen a todos los pueblos. Nos unen en la fe, nos unen porque creemos en un solo Dios y creemos que la paz es posible y queremos construir la paz”.

Estar unidos como los palmares
Luego, el Papa León XIV invitó a los fieles a estar unidos para seguir construyendo comunidades de fe.
“Los palmares que representan que queremos estar unidos todos, queremos construir comunidades de fe”.
Con el mate compartir y dialogar
Y finalmente, el Santo Padre se refirió al mate, a esta expresión tan importante de la cultura uruguaya, “donde dos amigos, dos familiares, están unidos a compartir muchas veces, dialogando sin palabras, pero estar unidos a compartir la vida, a pesar de las dificultades, también las alegrías”.

“Pues que estos símbolos nos ayudan también a seguir viviendo nuestra vida a pesar del dolor, de las dificultades, de los desafíos, buscando la presencia de Dios entre nosotros y recibiendo del Señor la fuerza, la valentía de vivir nuestra fe, de proclamar nuestra fe en Jesucristo que nos ha dado la vida”.
Antes de despedirse de Paysandú, el Papa León XIV les ofreció la bendición apostólica “como pequeño gesto de su deseo de estar siempre cerca de ellos”.

Al llegar al Aeropuerto Internacional General de Brigada Tydeo Larre Borges, el Papa se despidió de las autoridades locales. En la sala de espera del aeropuerto, firmó el Libro de Honor de la Ciudad de Paysandú y escribió una oración.
“Le pido al Señor que bendiga al pueblo de Paysandú, fortalezca su esperanza y haga fructificar el bien que siembran cada día”.
FUENTE: VATICAN NEWS