Monseñor Miguel Lenihan, cada domingo celebra la Eucaristía de las 7:30 a.m. en la catedral San Pedro Apóstol. Este 12 de julio la misa tuvo un ambiente festivo por el aniversario de haber sido creada la Diócesis de San Pedro Sula y por los 46 años de vida sacerdotal de nuestro arzobispo.
La misa fue concelebrada por el padre Gustavo Fuentes y el padre Noé Hernández, ambos de la parroquia El Buen Pastor, que acompañaron al arzobispo en esta misa de acción de gracias.
El padre Gustavo Fuentes, ante los fieles presentes en la catedral y en representación del clero arquidiocesano, expresó: “Celebramos con gozo los 46 años de vida sacerdotal de nuestro querido arzobispo; le felicitamos y agradecemos por ese sí que usted ha dado. Su ministerio ha dado y seguirá dando frutos buenos y abundantes. Como Arquidiócesis de San Pedro Sula, en nombre de todos mis hermanos sacerdotes, de los 82 que estamos en la Arquidiócesis, le celebramos, felicitamos y agradecemos por ese sí generoso; pedimos al Señor que le siga acompañando, le dé salud y fuerza para ser ese buen pastor que es y que seguirá siendo para toda nuestra Iglesia. Agradecemos su entrega y fidelidad a Dios y a todo el pueblo que se le ha confiado.”

El padre Gustavo también recordó que el 13 de julio de 1963 el papa San Pablo VI creó la Diócesis de San Pedro Sula. “En esta Eucaristía celebramos y damos gracias a Dios por la Diócesis. Celebrar el Día Diocesano es conocer nuestra historia, que ustedes, el pueblo de Dios, sepan quiénes somos, cómo somos y qué queremos ser; por eso es importante que ustedes conozcan esta historia. Rememoró que el 26 de enero del 2023, el Papa Francisco creó la Provincia Eclesiástica de San Pedro Sula con sus diócesis sufragáneas de Yoro, Santa Rosa de Copán, Gracias, Trujillo y La Ceiba, teniendo como sede la catedral metropolitana de San Pedro Sula. El próximo año vamos a celebrar como Iglesia Arquidiocesana el 26 de enero o el domingo más cercano a esa fecha.”
Monseñor Miguel, al dirigirse a su pueblo, dijo: “Estoy celebrando 46 años de vida sacerdotal; ha sido un largo caminar durante 46 años, pero gracias a Dios estamos bien en medio de ustedes. Para mí, el sentimiento más grande es de acción de gracias por estos 46 años de sacerdocio, de los cuales 4 los pasé en Irlanda y 42 aquí en Centroamérica. Estuve en El Salvador por 16 años; fue mi primer amor, 9 años en Comayagua, 6 en Guatemala, 3 en La Ceiba y casi tres años aquí en San Pedro Sula, que es mi amor eterno”.

