Hoy que celebramos el Día de la Madre damos gracias a Dios por ellas que son testimonio de amor incondicional. En este día compartimos testimonios de madres de hijos con condiciones especiales, su entrega diaria por ellos refleja la fortaleza y la ternura de la Virgen María al pie de la Cruz.
1.- Suyapa Bardales, mamá de Oscar Leonel Ustariz Bardales

BUEN AMIGO: ¿Como la fe y el amor a la Virgen María han guiado su camino como mamá de un niño con condición especial?
Suyapa Bardales: La fe y el amor a María han sido luz en un camino que, al inicio, estuvo lleno de preguntas, miedo e incertidumbre. Recibir un diagnóstico que transforma la vida de un hijo también transforma el corazón de una madre. Hay días en los que el alma se siente débil, donde el futuro parece incierto pero en medio de todo, María enseña a confiar así como ella dijo: “Hágase en mí según tu palabra”, aun sin comprender completamente el plan de Dios, también una madre aprende poco a poco a decir “sí” a la misión que le ha sido confiada.
B.A: ¿Cuál ha sido el reto más grande que han tenido en este proceso?
S.B: Uno de los retos más grandes fue primero aceptar la condición de nuestro hijo y abrazar la realidad con amor, ha sido aprender a aceptar que la vida no seguiría el camino que alguna vez imaginamos como familia. El diagnóstico trae consigo miedo, incertidumbre y muchas preguntas sobre el futuro. Como mamá, duele no saber cómo ayudar siempre, sentir impotencia en algunos momentos. Sin embargo, el reto más profundo ha sido transformar el temor en confianza y aprender a vivir un día a la vez. En medio de todo, Dios ha enseñado que el amor crece cuando se aprende a mirar al hijo no desde sus limitaciones, sino desde la grandeza de su corazón y todo lo maravilloso que puede llegar a ser.
B.A: ¿Busco ayuda profesional de algún centro?
S.B: Sí, buscamos ayuda profesional desde el día uno porque entendimos que no teníamos que recorrer este camino solos. Buscar ayuda no es señal de debilidad, sino un acto de amor y responsabilidad.
B.A: ¿Cuál es la mayor enseñanza o bendición que su hijo le ha dado?
S.B: Ha sido aprender a amar de una manera más pura, paciente e incondicional, nos ha enseñado a ver la vida con otros ojos, a ser perseverantes y que cada esfuerzo tiene sus frutos.
Nuestro hijo es una bendición que nos acerca cada día más al amor de Dios y al ejemplo de María, porque a través de su vida entendimos que cada hijo tiene una misión especial y que la diferencia nunca limita la capacidad de amar y de iluminar a los demás.
B.A: ¿Qué mensaje le daría a una madre que está empezando este camino?
S.B: Que no tenga miedo, al principio todo puede parecer incierto, doloroso y lleno de preguntas, pero con el tiempo descubrirá que su hijo no llegó a su vida por casualidad, sino para enseñarle una forma de amor más profunda y verdadera. Habrá días difíciles, momentos de cansancio y lágrimas silenciosas, pero también habrá sonrisas, avances inesperados y abrazos que sanan el alma.
Que no se enfoque únicamente en el diagnóstico; mire el corazón de su hijo, porque allí encontrará una luz inmensa y una capacidad infinita de amar.
No camine sola. Busque apoyo, permita que otros la ayuden y, sobre todo, sosténgase de Dios. María entiende el corazón de una madre y acompaña cada paso con ternura.
Su hijo no es una carga ni un límite; es una bendición con una manera especial de ver el mundo. Y aunque este camino no siempre será fácil, llegará el día en que mirará atrás y comprenderá cuánto ha crecido su corazón gracias a él.
2.-Elvia María Girón Ramos mamá de Luis Adrián Mishael Paz Girón

BUEN AMIGO: ¿Como la fe y el amor a la Virgen María han guiado su camino como mamá de un niño con condición especial?
ELVIA MARÍA GIRÓN RAMOS: Desde recién nacido notamos que algo no estaba bien, se le hicieron estudios especializados y salió normal, a los 3 años se le pudo hacer sus evaluaciones psicológicas, neurológicas nos dieron el diagnóstico de Asperger, ahora denominado Autismo Grado 1, era una situación difícil y complicada emocional y psicológicamente, no solo para mi si no para la familia entera, como madre supe que la última en rendirse tenía que ser yo, sentarme a llorar no era una opción, si tuve miedo y me pregunté muchas veces por qué nos estaba pasando eso. Pero en medio de todo encontré refugio en Dios y su madre María. Pensaba mucho en su fortaleza y en ese “Hágase en mí según tu voluntad”, porque comprendí que ser madre también significa aprender a aceptar con amor los planes de Dios, aunque al inicio no los entendamos.
La fe fue transformando mi miedo en fortaleza y mi tristeza en amor. Hoy entiendo que mi hijo no vino a complicar mi vida, vino a darle un verdadero sentido. Él me enseñó a mirar la vida de una manera diferente, sin prejuicios, sin complicaciones, sin dobles sentidos, con más humanidad y empatía. Cada abrazo suyo, cada sonrisa y cada pequeño logro han sido milagros que Dios ha puesto en nuestro camino.
B.A: ¿Cuál ha sido el reto más grande que han tenido en este proceso?
E.M.G.R: El reto más grande ha sido vencer el miedo al futuro. También ha sido difícil la inserción al sistema educativo, enfrentar comentarios, miradas o la falta de empatía de los adultos más que de los compañeros porque al final son niños. Pero sin duda, el mayor desafío ha sido aprender a ser fuerte incluso en los días donde el alma se siente cansada. Sin embargo, cada prueba nos ha unido más como familia y nos ha enseñado a valorar cosas que muchas veces otros dan por sentadas.
B.A: ¿Busco ayuda profesional de algún centro?
E.M.G.R: Sí, buscamos ayuda profesional desde que notamos algo distinto en él, queríamos ayudar a nuestro hijo y entender muchas cosas. Gracias a Dios encontramos personas y profesionales que nos ayudaron a comprender mejor el proceso y a apoyarlo de la mejor manera. Pero también descubrí que una de las terapias más grandes es el amor. Un niño especial necesita atención, paciencia, comprensión y, sobre todo, sentirse amado y aceptado tal como es.
B.A: ¿Cuál es la mayor enseñanza o bendición que su hijo le ha dado?
E.M.G.R: Incontables la verdad, ver la vida sin prejuicios, sin el sarcasmo, sin dobles sentidos pero la mayor lección que nos ha dado es: NO HAY NADA IMPOSIBLE, lo que él se ha propuesto lo ha logrado, está en noveno grado y aunque tal vez hay áreas de aprendizaje débiles hay otras de las cuales nos ha dado sorpresas increíbles, su manera de expresarse a través de la música, su perseverancia al llegar al punto de pararse frente a cientos de personas a cantar con pasión, amor, entrega sin que los demás noten que él tiene AUTISMO, porque un Autista jamás se expone públicamente, ahora él lo hace y esa es para nosotros la señal más clara que TODO SE PUEDE VENCER.
Gracias a él soy una mujer más fuerte, más sensible y más agradecida con Dios. Mi hijo es mi mayor bendición.
B.A: ¿Qué mensaje le daría a una madre que está empezando este camino?
E.M.G.R: No se rinda, nunca dude de las capacidades de su hijo, no lo limite, déjelo volar, explorar y encontrar su camino, nosotros no somos eternas y tarde o temprano tendremos que dejarlos y para eso hay que prepararlos en la vida, lograr la independencia, aun cuando su condición nos diga que jamás lo será, ellos son capaces de lograrlo. Nunca los miremos con desprecio, mirémoslos como la imagen de Dios en nuestras vidas.
Le diría que no tenga miedo de llorar, porque llorar también sana. Pero después de cada lágrima debe levantarse y seguir adelante por su hijo. Que nunca piense que está sola, porque Dios siempre acompaña a las madres que luchan con amor.
3.-Patricia Díaz y su hija Gabriela Carrillo

BUEN AMIGO: ¿Como la fe y el amor a la Virgen María han guiado su camino como mamá de una niña con condición especial?
PATY DÍAZ: La Santísima Trinidad y nuestra Madre María siempre han estado con nosotros desde el nacimiento de Gaby, no renegamos de su condición de Síndrome de Down, al contrario, pedíamos a Dios y a su madrecita por la salud de ella, que saliera pronto de la unidad de cuidados intensivos ya que estuvo un mes desde su nacimiento. La gracia y el favor de Dios han sido grandes. Somos bendecidos de tener a Gaby con nosotros. Nuestro milagro fue que Gaby tenía 3 soplos en el corazón y estando en UCI el Señor le cerró los 2 más grandes quedando solo 1 que le llaman soplo inocente, el cual ya está cerrado también. Gaby salió del hospital de Orlando Florida sin ser operada del corazón para la Gloria de Dios.
B.A: ¿Cuál ha sido el reto más grande que han tenido en este proceso?
P.D: El reto más grande ha sido que Gaby se incorporará a la escuela y que fuera lo suficientemente independiente lo cual lo logramos en cierta medida con ayuda de una maestra sombra.
B.A: ¿Busco ayuda profesional de algún centro?
P.D: La fundación Integrar Síndrome de Down de San Pedro Sula nos apoyó mucho, gracias a Doña Lucy Kawas y don Henry Kawas cofundadores de Integrar.
B.A: ¿Cuál es la mayor enseñanza o bendición que su hija le ha dado?
P.D: Que Dios no se equivoca, nos mandó a Gaby para apreciar cada detalle de la vida, celebrar un paso, una palabra nueva, un acto tan simple como comer sola, cada día es una enseñanza de Fe.
B.A: ¿Qué mensaje le daría a una madre que está empezando este camino?
P.D: Que se dejen guiar por el amor de Dios, él no se equivoca. Apoyen a sus hijos a salir adelante y a ser independientes. Por favor no los miren con lástima, son personas con capacidades diferentes, no con una enfermedad, esto es una condición. Ánimo lo mejor está por venir. Son mucho más grandes las alegrías que las tristezas.