Con una eucaristía celebrada el domingo 26 de abril, a las 11:00 a.m., en la Catedral Metropolitana San Pedro Apóstol, la pastoral garífuna de la Arquidiócesis de San Pedro Sula conmemoró los 229 años de la presencia garífuna en Honduras.
La comunidad garífuna de nuestra Arquidiócesis se congregó en la catedral para ser parte de la celebración de acción de gracias. La misa fue oficiada por el padre Glenis Mejía y concelebrada por el padre Juan José Brizuela, responsable arquidiocesano de la pastoral garífuna.
En su homilía, el padre Glenis expresó: “En este domingo que celebramos al Buen Pastor, nos contagiamos de la alegría de nuestros hermanos garífunas, que hoy conmemoran los 229 años de convivencia entre nosotros; ellos nos transmiten esas vibras que también nosotros necesitamos. Queremos compartir esa verdadera alegría que nos da tener a Cristo, y tenerlo como aquel que entregó la vida y que nos invita a vivir como él nos enseñó”.
En este domingo del Buen Pastor, revisamos esa experiencia de tener un Cristo que murió y resucitó, que camina con nosotros, que nos hace tener esa experiencia de ser una Iglesia sinodal y que nos está dando vida en abundancia. Hoy nos revisamos: ¿Qué clase de oveja somos?, ¿estamos siendo la oveja que Dios quiere?, ¿estamos escuchando la voz de ese único buen pastor? ¿Cuáles son nuestras actitudes que se revelan en lo cotidiano? Escuchemos la llamada que el Señor nos hace. “Tenemos que aprender a escuchar a ese único y verdadero Buen Pastor para ser personas nuevas, que han aprendido a vivir con sabiduría, en sinodalidad, en comunión, en una Iglesia de puertas abiertas y en salida”, concluyó el Padre.
Seguidamente, Carlos Alexis Alvarado, seminarista mayor de nuestra Arquidiócesis de San Pedro Sula, compartió su testimonio de su caminar en el seminario en estos ocho años de preparación.
La misa continuó con la alegría de los cánticos y los tambores de nuestros hermanos garífunas. Al concluir, todos recibieron la bendición.










