En el programa “Apacienta Mis Ovejas” que se transmite por Radio Luz cada viernes a las 7:00 a.m., y que dirige nuestro arzobispo Miguel Lenihan y el padre Luis Estevez como responsable arquidiocesano de los medios de comunicación, el viernes 4 de septiembre, abordaron la importancia que debe tener para todos los cristianos católicos este mes de septiembre, dedicado a la Biblia.

Nuestro arzobispo expresó: “Como Iglesia, como Arquidiócesis, invitamos a nuestros fieles a actuar en serio en este mes, que hagan un esfuerzo para conocer y profundizar la Palabra del Señor, formarse, estudiar y buscar las respuestas a muchas preguntas que se tienen sobre la Biblia. Es importante reflexionar en familia, hacer lecturas cada día, ir a misa, escuchar la radio, cada domingo no debemos perdernos la Palabra del Señor.”
Monseñor Miguel reiteró que septiembre es un mes muy hermoso; en muchas parroquias se hacen cursos bíblicos, para recordar a la gente el origen de la Biblia, su mensaje, contenido, cómo fue escrita, muchos elementos y aspectos que necesitamos saber acerca de ella. “Es muy interesante la reforma litúrgica que tenemos desde el Vaticano II, como los leccionarios, el ciclo, cada año lecturas distintas, una gran riqueza que la Iglesia trata de presentar lo esencial de la Palabra del Señor. A lo largo de tres años, cada domingo tenemos los tres ciclos A, B y C y durante la semana tenemos 2 años pares y también impares. A lo largo de tres años realmente podemos aprender muchas cosas y profundizar en la Palabra del Señor”.
“La Biblia no es solo un libro, es una biblioteca. Abrir la Biblia nos permite saborear la Palabra del Señor; es como un bálsamo, pero también el Señor nos dirige palabras fuertes a cada uno de nosotros y que pueden llegar al corazón, invitándonos a la conversión. La Palabra del Señor no solamente nos da consuelo, es como un despertar a nuestra vida cristiana.
El Nuevo Testamento tiene 365 capítulos; si leemos uno diario, en un año lo podemos leer todo. Hay que hacerlo de manera pausada y dejar penetrar en nuestra mente, el Antiguo Testamento; si leemos tres capítulos cada día a lo largo del año, también en un año los leemos todos.
La Iglesia tiene que custodiar la Biblia porque es la revelación divina; claro, la Biblia tiene un autor humano y uno divino que es el Espíritu Santo. La iglesia está fundada sobre estos tres grandes pilares: La Sagrada Escritura, el magisterio y la tradición.
“En este mes aprovechemos a leer más las Sagradas Escrituras para que la Palabra de Dios ilumine nuestras vidas”.
