El jueves 27 de noviembre se celebró la fiesta de la Virgen de la Medalla Milagrosa, copatrona de la Arquidiócesis de San Pedro Sula y patrona de la parroquia Medalla Milagrosa de la colonia Edilberto Solano del sector López Arellano.
En su fiesta patronal, los fieles de todas las comunidades se reunieron en la sede parroquial para rememorar a su patrona, la Virgen de la Medalla Milagrosa.
La primera Eucarística fue oficiada a las 10:00 a.m. por el vicario de pastoral, padre Adonis Saénz, y concelebrada por el párroco, Delio Aceituno, y los sacerdotes Glenis Mejía, Benedicto Maldonado, Luis Carrasco, Miguel Pérez, Saúl Ávila y Osman Martínez Carvajal; también acompañaron el diácono Marcos Valladares, el seminarista Eduardo Carranza y otros seminaristas del seminario menor Santiago Apóstol.
El padre Glenis Mejía en su homilía expresó: “Este es un día donde providencialmente la Iglesia hondureña ha decidido orar por la paz, pero no puede haber paz verdadera si nosotros no somos justos, en tratar al prójimo, en nuestras transacciones y realidades; ser justos en la literatura bíblica es ser santos, en nuestra manera de conducirnos. No podemos estar añorando el pasado marcado por el pecado cuando Dios ha venido a salvarnos, a darnos su misericordia y su amor para que podamos manifestarlo con nuestra manera de servir y conducirnos en la vida. Dios nos pide que permanezcamos firmes en ese camino, observando sus mandamientos y llevando una vida sacramental”.
“Al escuchar las lecturas dedicadas a nuestra Madre María, Madre de nuestro Señor Jesucristo en su advocación Medalla Milagrosa, nos damos cuenta de que Dios siempre quiere lo mejor para el ser humano. El pecado no nos permite ser felices, nos aleja del Señor, quien una y otra vez nos invita a escucharle, seguirle y dejarnos conducir por la luz del espíritu para realizar nuestra misión aquí en la tierra y prepararnos para una Santa Misión, reconociendo que nosotros somos misión desde el bautismo porque todos somos la Iglesia del Señor y la propia naturaleza de la Iglesia es ser misión”.
El padre Glenis agregó: “Pidamos al Señor luz y discernimiento para buscar el bien común de todo un país, proclamamos a Jesús como el Rey de nuestra vida, pidámosle al Señor que en esta fiesta, en esta solemnidad de la Virgen de la Medalla Milagrosa, nos ayude a ser como ella, guardar en nuestro corazón solamente lo que viene de Dios y desechar lo que viene del mundo, los chismes, rivalidades, envidias, avaricia, todo el pecado. Pidámosle al Señor manifestar esa humildad de la Virgen María, vivir esa comunión con Dios para que Él, que nos visita todos los días, encuentre gracia en nosotros y tener así una parroquia esplendorosa llena de santidad y de alegría.
A las 7:00 p.m., hubo una segunda Eucaristía que ofició el párroco Delio Aceituno, donde el templo lució lleno, al igual que cada día que también realizaron la novena. Al finalizar hubo un compartir para todos los fieles.



