En el Seminario Menor Santiago Apóstol, se reunió el 10 de diciembre el presbiterio y la vida consagrada de nuestra Arquidiócesis de San Pedro Sula para su convivencia navideña. Este ha sido un signo de unidad, amor y fraternidad en nuestra Iglesia arquidiocesana.
Monseñor Miguel Lenihan dijo que han tenido una mañana llena de alegría, un convivio navideño muy hermoso: “Hemos celebrado, orado, reído y compartido un almuerzo juntos con los sacerdotes y las hermanas religiosas. Como arzobispo estoy muy agradecido porque tengo grandes colaboradores; ellos trabajan muy fuerte cada día en las parroquias, en sus obras, escuelas, colegios y en las pastorales. Ha sido un año de grandes bendiciones del Señor, el año jubilar; la gran cantidad de gente que ha venido a la catedral ha sido una gran bendición; creo que vamos a cosechar los frutos del año jubilar durante la Santa Misión. Hay que agradecer al Señor por tantas bendiciones recibidas”.
La coordinadora de la Conferencia de Religiosas de Honduras (CONFERH), arquidiocesana, Vanesa Sabillón, dijo que ha sido una mañana de unidad, amor y fraternidad: “Hemos logrado con los sacerdotes y religiosas una hermandad ejemplar; es un orgullo para nosotros ser parte de esta Arquidiócesis”.




