“He venido ante todo a recoger las lágrimas de quienes han perdido a seres queridos, asesinados por la contaminación ambiental provocada por personas y organizaciones sin escrúpulos, que durante demasiado tiempo han podido actuar con impunidad”. No son solo palabras las que
La Santa Sede expresa profunda preocupación por los frecuentes ataques contra lugares de culto, comunidades religiosas e instalaciones sanitarias, así como por el uso de tecnologías como la inteligencia artificial en los conflictos. Exige el respeto y la protección de los civiles,