“Brotará un renuevo del tronco de Jesé”
Queridos hermanos: Saludo de Paz y Bien a todos en la gran fiesta de la Navidad
Quiero comenzar mi mensaje citando al profeta Isaías cuando nos dice: Aquel día, Brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor (Isaías 11, 1-2).
En esta Navidad, deseo que brote de nuestros corazones el Emmanuel, el Dios con nosotros, y que haga florecer en nuestras vidas, familia y nación, el espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor; para que no domine en nosotros el espíritu de las tinieblas que nos impulsa a sumergirnos en el pecado y a vivir en divisiones, contiendas, odios y en todo tipo de confrontaciones que nos hace considerar al otro como un enemigo a quien debemos vencer a toda costa.
Por el contrario, dejemos que en esta Navidad el Emmanuel nos impulse a actuar con prudencia, sabiduría y temor del Señor, para que construyamos una familia y una nación más justa, en paz, en armonía y en fraternidad.
Como bien lo hemos expresado en el reciente mensaje de la Conferencia Episcopal de Honduras, dejemos que en la Navidad, que es el misterio gozoso del Dios hecho hombre y un llamado de humildad para acoger con fe tan grande misterio, Reine Cristo en sus vidas, familias y sociedad, para que, contemplando este gran acontecimiento, pasemos de la oscuridad a la luz, del pecado a la gracia, del odio al amor, de la violencia a la paz, de la tristeza a la alegría; es una alegría por la manifestación gloriosa del Dios hecho Niño, para entregarse por nuestra salvación: esta es la verdadera causa de nuestra felicidad plena.
Les deseo a todos una ¡FELIZ NAVIDAD! San Pedro Sula, 23 de Diciembre del 2025.
+ Mons. Michael Lenihan, OFM, Arzobispo de San Pedro Sula