En la fiesta de la Natividad de la Virgen María, el 8 de septiembre, los seminaristas mayores de nuestra Arquidiócesis de San Pedro Sula realizaron su tradicional día. Con alegría recibieron en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa en Tegucigalpa a su arzobispo Miguel Lenihan, sus hermanos sacerdotes y fieles laicos que los acompañaron.
El día cultural inició con el rezo de las Laudes, a las 6:30 a. m., dirigido por el padre Eduardo Carranza, seguido del desayuno con las típicas baleadas sampedranas; los seminaristas continuaron con sus clases normales. Por la tarde se desarrolló un encuentro futbolístico entre los seminaristas y el presbiterio de la Arquidiócesis, concluyendo en un empate entre ambos equipos.



El rector del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, padre Luis Gabriel Mendoza, C.J.M., manifestó: Nos alegra acoger a monseñor Miguel, a cada uno de los sacerdotes del clero arquidiocesano y al pueblo de Dios que los acompañan. Esta celebración es para nosotros una ocasión para fortalecer los lazos de la comunión que nos unen siempre en el Señor. Esta casa se alegra porque dos jóvenes de su Arquidiócesis reciben el ministerio del lectorado y acolitado. Queremos agradecerles por esta visita fraterna que nos han hecho en el marco de esta celebración con la Iglesia de San Pedro. Damos gracias a Dios por esta Iglesia y agradecemos también por cada uno de los jóvenes que hacen parte de esta comunidad del seminario y que se forman para un día servir en esa porción del pueblo de Dios”.
Nuestro arzobispo Miguel expresó su alegría en la celebración con los seminaristas de su Arquidiócesis y también con los seminaristas de las otras diócesis, con el equipo formativo, las hermanas religiosas y todos los que los acompañan en esta acción de gracias.
El rector del seminario, padre Luis Gabriel Mendoza, presentó a los seminaristas que recibieron el ministerio de lectorado, Félix Eduardo Díaz Callejas, y el ministerio del acolitado, Carlos Alexi Alvarado Zerón.



Monseñor Miguel en su homilía reflexionó sobre el lugar de María en la vida de un seminario, de un sacerdote o seminaristas. “Creemos que María tiene un lugar muy especial en cada uno de ellos; en este seminario su patrona es la Virgen de Suyapa. El lugar de la Virgen María en un sacerdote o un seminarista: En primer lugar, podemos decir que María es como madre de todos los sacerdotes y seminaristas; ella es madre del sacerdote eterno Jesucristo y, por lo tanto, creemos que es la madre de cada uno de nosotros como sacerdotes.
El arzobispo agregó que los documentos de la Iglesia nos invitan a todos a amar y venerar con amor filial a nuestra Madre Santísima. “Podemos examinar nuestra conciencia para ver si realmente amamos a María con este amor de hijos, si realmente creemos que ella es nuestra madre y que nosotros somos sus hijos. María nos enseña a ser disponibles, obedientes; nos enseña a vivir una vida de entrega, de servicio. La vida de María fue para hacer la voluntad de Dios, con obediencia; cada sacerdote y seminarista debe tomar en cuenta estas aptitudes de María, su disponibilidad, entrega y servicio. Nuestra Madre nos enseña a ser humildes; los sacerdotes y los obispos estamos llamados a la humildad, ella nos enseña a ser los últimos en nuestra vida sacerdotal y como seminaristas”.



Monseñor señaló que María nos enseña a tener un corazón orante, una vida cimentada en la oración; “ella también nos ayuda a los sacerdotes, seminaristas y obispos a llevar la cruz, nos anima en este caminar bajo la cruz. Hoy damos gracias a Dios por ella, por haber traído al mundo a nuestro Salvador. Que en el día de su nacimiento ayude a Honduras, que desaparezca la corrupción y que nazca un país nuevo por la intersección de nuestra Madre María. Como sacerdotes, reconozcamos la importancia de ella en nuestra vida cristiana y que nos ayude en nuestro caminar.






Momentos:
1. Rezo de Laudes Solemnes


2. Todos los presentes degustaron en la cena el pollo con tajadas.

3. Partido de fútbol entre los seminaristas y el presbiterio de la Arquidiócesis de San Pedro Sula.

4. La noche cultural concluyó con presentación de danzas y la degustación del café irlandés.
