El nuncio apostólico de Honduras, monseñor Simón Bolívar Sánchez Carrión visitó nuestra Arquidiócesis de San Pedro Sula, el 14 de marzo, para participar en un desayuno cuaresmal organizado a beneficio de las vocaciones de nuestra Arquidiócesis de San Pedro Sula. El tema impartido fue “Corazones Ardientes, Llamados a Anunciar la Alegría del Evangelio.”
La actividad fue en Expocentro, el diácono Eduardo Carranza dio las palabras de bienvenida en nombre de la pastoral vocacional. Monseñor Ángel Garachana dirigió la oración de inicio y seguidamente, el padre Fredy Valdiviezo compartió su testimonio vocacional. También la pastoral garífuna realizó una presentación especial.



Monseñor Simón expresó la alegría que le causa estar entre este pueblo sampedrano y acompañarlos en este desayuno cuaresmal. “Esta mañana nos reúne un objetivo muy eclesial, pensar en las vocaciones, y pensar en ellas nos lleva a pensar con esperanza en el mañana de esta Iglesia, uniéndonos al sentir de toda la Iglesia que peregrina en Honduras, que ha convocado en este 2026, como año misionero.”
Agregó que “esta mañana con mayor claridad queremos escuchar esta llamada de Cristo a su Iglesia, es la voz del Señor que vuelve a decir a nuestro corazón “vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio”, porque la Iglesia no existe para sí misma, la Iglesia como ustedes saben existe para evangelizar. San Pablo VI lo expresó con claridad luminosa en la exhortación apostólica “EVANGELII NUNTIANDI”, cuando afirmó evangelizar constituye la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda, es decir la misión no es una habilidad pastoral, ni siquiera una novedad eclesial, no es una opción entre muchas, no es un grupo dentro de la parroquia, ni una pastoral especializada, queridos hermanos y hermanas es nuestra identidad, si la Iglesia dejara de evangelizar dejaría de ser plenamente ella misma.”



“Hoy estamos llamados a expresar nuestro compromiso mediante la colaboración generosa para el sostenimiento del seminario y la formación de los futuros sacerdotes, sostener a los seminaristas es participar activamente en la misión de la Iglesia porque allí se están formando quienes mañana anunciarán el evangelio, celebrarán los sacramentos y acompañarán la vida de nuestras comunidades, porque sin sacerdotes no hay eucaristía y sin eucaristía no hay Iglesia.”
La charla concluyó con una oración y la bendición de monseñor Simón en nombre de Papa León XIV.

